Por José Alejandro Rodríguez Zas

La especialista en nado sincronizado estadounidense, Anita Álvarez, sufrió un desmayo repentino y perdió el conocimiento durante su presentación en el Campeonato Mundial de Natación, que tiene lugar por estos días en la ciudad de Budapest, Hungría.

La atleta de 25 años y de ascendencia mexicana, «puso a correr a todos» en la final femenina de la especialidad libre individual, cuando dejó de respirar repentinamente tras concluir su rutina, hundiéndose hacia el fondo de la piscina.

De manera inmediata, su entrenadora Andrea Fuentes, se lanzó al agua y nadó en dirección a Anita, sacándola a la superficie y llevándola hasta un extremo de la piscina, para que pudiera ser recibir atención médica.

Horas después, en un comunicado emitido por el equipo de natación de los Estados Unidos que participa en la lid universal, se confirmó que la atleta se encentraba en buen estado y sin complicaciones.

«Anita ha sido evaluada por el equipo médico y continuará siendo monitoreada. Ella se está sintiendo mucho mejor ya y descansará todo el día de hoy. Su participación o no en la final libre por equipos del viernes 24 de junio, será determinada por Anita y el equipo médico experto», precisó el comunicado.

Por su parte, según diversas fuentes, la entrenadora de la atleta declaró que lo ocurrido es normal en cualquier deporte, aunque no deja de sorprender.

«A veces olvidamos que esto sucede en otros deportes de alta resistencia como el maratón, ciclismo, campo traviesa, entre otros. Todos hemos visto imágenes en las que algunos atletas no llegan a la meta y otros los ayudan a llegar. A veces se superan los límites y a veces los encontramos».

De igual forma, algunos medios me presa informaron que la exatleta y entrenadora Fuentes decidió lanzarse al agua porque los socorristas «no lo estaban haciendo»

«Se sintió como una hora entera. Dije que las cosas no estaban bien, les estaba gritando a los socorristas para que se metieran al agua, pero no entendían lo que decía», manifestó Fuentes.

«Ella no estaba respirando. Me metí lo más rápido que pude, como si fuera una final olímpica», agregó la entrenadora.

Esta es la segunda ocasión en que le ocurre algo similar a Álvarez, quien se desmayó ya previamente en Barcelona el pasado año 2021, durante el clasificatorio a los Juegos Olímpicos de Tokio 2020, necesitando también del rescate de su entrenadora Fuentes.

Lo ocurrido ha «puesto a pensar» a la Federación Internacional de Natación (FINA) sobre su reglamento para este tipo de casos, pues según tiene estipulado, los socorristas solo puedes lanzarse a la piscina a ayudar a un atleta si reciben la autorización de los jueces. Y mientras tanto…

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