Por Reynaldo Cruz

Fue entonces que sucedió lo que nadie esperaba. En el momento de deslizarse de cabeza y llegar safe, su teléfono celular se salió de su bolsillo trasero por la inercia y cayó al suelo. Castro ni siquiera se percató, y quien le hizo saber fue el árbitro de tercera base Adam Hamari quien le señaló que había dejado caer el dispositivo móvil. Luego de recogerlo, el jugador se lo entregó a su coach de tercera Mike Rabelo, quien en un principio se mostró con duda, pero terminó guardándolo en su bolsillo trasero.

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