Leyenda de Industriales y su ausencia en la dirección: «es mejor estar lejos y evitar problemas»

Por Yasel Porto

Los Leones de la capital cubana siguen su preparación de cara a la venidera Serie Nacional de la pelota en la Isla con el estadio Santiago «Changa» Mederos como cuartel general. Allí la tropa numerosa de Guillermo Carmona se bate jornada tras jornada para pulir todo lo necesario con vistas a mejorar todas las problemáticas de un equipo que pese a ser el más triunfador de Cuba no alza la corona nada menos que desde hace once años.

El cuerpo de dirección cuenta con otras piezas experimentadas dentro de nuestro béisbol, pero un nombre sigue llamándole la atención a muchos aficionados entre los que nunca aparecen en alguna función del grupo de entrenadores de la selección que viste de azul: el exlanzador Lázaro de la Torre Armenteros, el capitalino con más juegos ganados a nivel interno.

Con excelentes resultados a nivel provincial con Plaza de la Revolución en la última década en varias ocasiones ha suscitado polémica la negativa por el INDER provincial de darle la responsabilidad incluso como manager de los Leones. Lo más importante que tuvo más allá del contexto habanero fue la escuadra sub23 que hace cuatro años tomó parte del certamen nacional.

Sobre su nueva ausencia en los entrenamientos de la selección giraldilla De la Torre consideró en exclusiva a este periodista que es una decisión personal estar al margen de lo que acontece con Industriales mientras él no tenga la responsabilidad principal en el colectivo.

«La forma mía es muy diferente para llevar a los peloteros y lo mismo pasa con los que dirigen las preselecciones aquí. Tienen sus favoritismos con fulano y mengano y yo no tengo distinción con nadie. Yo sé a quien en un momento determinado le puedo dar más y le puedo dar menos, y ese tiene que adaptarse a un entrenamiento. Si tú estás aquí y me estás exigiendo con cierta edad en una preselección quiere decir que tú te sientes con las mismas condiciones que los demás. Entonces tú tienes que hacer lo mismo», empezó diciendo Lázaro, quien acto seguido agregó.

«Yo como entrenador soy quien sabe cómo actuar con cada uno. Entonces la forma para con unos cuantos peloteros es diferente. Hay quienes hacen lo que le da la gana y otros prácticamente no pueden ni silva. Por lo tanto, para evitar tener encontronazos y problemas con gente de la dirección es mejor no estar. Aparte de eso a los jefes en La Habana no le gusta mi forma, de llamar las cosas como y por su nombre. De ahí los problemas que he tenido, que tengo y que tendré con las direcciones de la provincia de deportes».

A la pregunta si se mantiene con la idea aún de dirigir en algún momento a Industriales consideró que le gustaría por lo que representó como atleta. Pero solo como manager y no en otra función por la razón explicada anteriormente sobre la diferencia que él dice existen entre los diferentes miembros del conjunto habanero.

«Hay quienes piensan que uno quiere ser jefe y no es así. Si pensaran como deben ser las cosas y trataran con todo el mundo igual me daba lo mismo ser entrenador, cargabates y lo que sea, pero yo sé que no van a tratar a todos los peloteros igual. Me voy a sentir mal y eso no puede ser, por lo tanto me mantengo lejos y seguimos tan amigos como siempre», concluyó quien fuera apodado «El Brazo de Hierro» a partir de sus heroicas actuaciones a lo largo de una carrera de más de 20 años que incluyó momentos memorables sobre el montículo con más de 40 abriles en su haber.

Actualmente Lázaro de la Torre tiene 64 y jornada tras jornada trabaja duramente en el estadio 50 aniversario (antiguo DESA), tanto en el mantenimiento de la instalación como ayudando a jóvenes figuras del municipio y en la organización de ligas populares que contribuyen al desarrollo del béisbol en la capital cubana.

A pesar de su carácter recio que le ha traído insatisfacciones con otros peloteros retirados, muchos de los jugadores que han sido dirigidos por él han señalado los múltiples méritos profesionales de él, así como sus valores personales que muchas veces no se ven a la distancia.

Para un porciento de aficionados y hasta de gente vinculada de una u otra forma con el béisbol en La Habana, a Industriales le hace falta un manager con las exigencias de De la Torre en función de las dificultades que han marginado al equipo a extender a 13 su récord histórico en títulos nacionales. Otros, por el contrario, consideran que no ha sido la dirección la responsable de los fracasos de los últimos once años en los que el mejor desempeño fue el llegar a la final de 2012 frente a los Tigres de Ciego de Ávila. Desde el triunfo con Germán Mesa en 2010 pasaron por esa función Lázaro Vargas, Javier Méndez, Víctor Mesa, Rey Vicente Anglada y desde hace dos años Guillermo Carmona.

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