Por Robiel Vega

Ya en la novena entrada fue llamado el que se ha convertido en el cerrador principal de los Halcones, Liván Moinelo, y su labor fue tal y como se esperaba. No permitió carreras ni hits, y sólo un hombre se embasó por boleto aunque logró retirar a dos rivales por la vía de los strikes.

El zurdo vueltabajero necesitó 20 envíos, 12 de ellos en zona buena, para liquidar las acciones, mientras que disminuyó su PCL a 0.85 y el average de los contrarios a .118. Con su rescate 14 superó en tres el total alcanzado durante sus primeras cinco temporadas, en las que fue utilizado fundamentalmente como acomodador.

Con sus dos ponches llegó a 51, superando así la media centena, algo que no lograba desde el 2020. Su marca personal es de 86 en 2019, registro que, de mantenerse saludable, podría romper sin mayores dificultades. En este momento, en seis años en la NPB, Moinelo suma 349 «cafés» en 251.2 entradas lanzadas, para promedio de 12.48 por cada nueve innings.

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