¡NO SERÁ OHTANI! Un CUBANO fue el 1ro en Juego de Estrellas como pitcher y bateador

July 9, 2021
Cuando llegó el día, allí estaba Dihigo, bateando como tercer madero y patrullando el jardín central ante una multitud de 25 000 personas

Por Frank Tarrau/ @Franky_Cuba

Shohei Ohtani, el pelotero sensación de los Angelinos de Los Ángeles, estuvo entre los lanzadores abridores seleccionados para el Juego de Estrellas de la Liga Americana, que se llevará a cabo el 13 de julio en el Coors Field de Denver. El nipón, que lidera Grandes Ligas en cuadrangulares, había sido elegido de antemano por los aficionados para abrir como bateador designado por la Americana. No cabía duda de la hazaña: el japonés se convertiría en el primer pelotero en casi 100 años del Juego de Estrellas en ser seleccionado como jugador de posición y lanzador.

Aunque, esto no es del todo verdad.

La próxima exhibición de Ohtani en este evento será, sin duda, la primera en los Juegos de Estrellas creados por la MLB, un evento que se remonta a 1933. Así lo confirmaba la cuenta oficial de Twitter de MLB en español: Shohei Ohtani se convierte en el primer jugador en la historia de #LasMayores en ser nombrado al Juego de Estrellas como jugador de posición y lanzador. Sin embargo, hay algo que obvia MLB y es la reciente inclusión (promovida por la propia MLB) de las Ligas Negras como Ligas Mayores. Esto nos obliga a considerar los grandes atletas que brillaron ejerciendo la doble condición, y que nunca tuvieron la oportunidad de jugar en las Ligas Americanas o Nacionales debido al color de su piel.

En la selecta lista que significa el Salón de la Fama, tres integrantes fueron legítimos jugadores de doble condición en Ligas Negras, y uno de ellos fue lo suficientemente respetado como jardinero y lanzador para servir en ambos roles en una de las exhibiciones que enfrentó a las estrellas de la liga. Nos referimos al cubano Martin Dihigo.

El 11 de agosto de 1935 se celebró en el Comiskey Park de Chicago el East-West Game, la versión de las Ligas Negras al All-Star Game. Estos encuentros desarrollados en la década del 30 enfrentaban a las estrellas del Este con las del Oeste. El Maestro, como también se le conocía, se convirtió en el líder de los votos de los aficionados del Este. El cubano comenzó el juego como jardinero central titular y finalizó en el montículo

Es difícil contextualizar un jugador como Dihigo hoy en día. Incluso ahora, en la época de Ohtani y con equipos que preparan a los jugadores para que sean lo más versátiles posible, no hay nadie como él. Entre 1922 y 1945, Dihigo jugó al menos 235 innings en cada una de las siguientes posiciones: primera base, segunda base, campocorto, tercera base, jardín izquierdo, jardín central y jardín derecho, así como 459.1 entradas como lanzador (más otras 973.2 entradas lanzadas en las Ligas Invernales del Caribe y de México). Incluso jugó seis entradas como receptor en 1929, por lo que podemos decir que incursionó en todas las posiciones del diamante.

«No estoy seguro de que haya otro jugador en la historia que iguale la versatilidad de Dihigo», dijo Bob Kendrick, presidente del Museo de Béisbol de las Ligas Negras en Kansas City. «Jugó en todas las posiciones y las jugó todas bien. Era extraordinario«.

Ese extraordinario conjunto de habilidades convirtió a Dihigo, conocido como «El Maestro», en el único jugador que ha sido elegido miembro del Salón de la Fama en cinco países: Cuba, República Dominicana, Venezuela, México y Estados Unidos.

Cuando llegó el día, allí estaba Dihigo, bateando como tercer madero y patrullando el jardín central ante una multitud de 25 000 personas que asistieron a ese encuentro lleno de estrellas.

El ambidextro apareció en la parte alta de la primera con dos en base y, según el resumen disponible, conectó hit al jardín central para que Jake Stephens anotara la primera carrera del partido. Más tarde, en el quinto, se embasó por error y anotó para dar al Este una ventaja de 4-1.

El Oeste, sin embargo, terminó empatando el partido con dos carreras en la sexta y otra en la séptima. El encuentro llegó a extrainnings, donde se desató la locura. Cada equipo anotó cuatro carreras en la décima, con Luis Tiant Sr. (sí, el padre del futuro tres veces All-Star Luis Tiant) incapaz de preservar la ventaja de 8-4 del Este.

Durante el juego se dio una jugada donde Dihigo se estrelló contra el muro del jardín central persiguiendo un batazo. La fuerte contusión noqueó al cubano y provocó un retraso de 10 minutos. Luego de la demora, Dihigo se incorporó y decidió continuar en el juego. Fue en estas condiciones físicas como llegó al montículo para lanzar la oncena entrada. Por desgracia, las cosas no le salieron bien. Abrió con boleto al primer bate, que avanzó a segunda tras toque de sacrificio. Luego ponchó al tercer madero y le dio boleto intencional al 12 veces All-Star y también miembro del Salón de la Fama, Josh Gibson. Fue entonces cuando el quinto madero Mule Suttles (Salón de la Fama y 5 veces All-Star) le conectara un cuadrangular por el jardín central para decidir el juego. El dugout del Oeste se vació y, según los informes, Dihigo lanzó miradas de reproche al equipo vencedor.

El Inmortal, como se le conocía en Cuba, concluyó de 5-1, 1BB, 1 CA, 1 CI. Como lanzador lanzó 0.2 y permitió 3 carreras debidas al jonrón que decidió el partido.

En 9 temporadas en Grandes Ligas, el cubano impuso línea ofensiva de 307/389/528/918 (AVG/OBP/SLG/OPS). Su labor desde el montículo se resume en 402 IP, balance de ganados y perdidos de 27-19 y un     ERA de 3.34.

Así que, cuando vean a Shohei Ohtani el próximo martes en Colorado, recuerden que un negro cubano llamado Martin Dihigo debe ser recordado como el primer jugador de doble condición en participar en un Juego de Estrellas.

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