Por Dency Milán/@DmilanFrom

Los Mets de New York se robaron la arrancada en la agencia libre de Grandes Ligas, contratando a jugadores de renombre para intentar redondear un conjunto que necesita revertir en resultados el dinero invertido.

Si bien Starling Marte, Max Scherzer y Eduardo Escobar llegaron al equipo antes del cierre patronal, Francisco Lindor, Jacob deGrom, Edwin Díaz y Pete Alonso ya engordan la plantilla de unos Mets que desde ya pueden arrancar en su División como favoritos.

Pero hay que tener en cuenta que hay un jugador que forma parte de la plantilla de los metropolitanos, es el caso del dominicano Robinson Canó, quien se perdió la campaña de 2021 por sanción, debido al uso reiterado de sustancias prohibidas para mejorar el rendimiento.

Robinson Canó estará en 2022 con los Mets de Nueva York con el mejor contrato de la MLB para un intermedista. El pacto que firmó con los Marineros de Seattle por 10 años y 240 millones de dólares se ha convertido en un lastre importante que los metropolitanos están pagando muy caro.

Al dominicano que fuera uno de las segundas bases más cotizado de todo el negocio, le quedan dos años de convenio, y tiene como salario base 24 millones de dólares por temporada. Para poner encima de la mesa lo costoso y el error de la inversión en Canó, basta con decir que hasta la fecha ni el contrato que firmó Marcus Semien con los Rangers de Texas por 7 años y $175 millones de dólares, ni el que ostenta José Altuve por $163 millones con los Astros de Houston se le acercan en lo más mínimo.

En los dos años que tiene Canó en Queens tiene una línea ofensiva de .275/.321/.463 con 23 jonrones, 69 carreras remolcadas y 37 dobles, amén de una suspensión por 162 encuentros debido el uso de sustancias prohibidas. Solo ha podido participar en 156 juegos oficiales, lo que le viene costando a los Mets alrededor de 307 mil dólares por encuentro.

Si contamos que Canó estará cumpliendo en octubre de 2022, 40 años y las cifras de partidos jugados pudieran disminuir, les estaría costando más de medio millón de dólares por partidos, incluso más. Alejado de sus días de gloria donde obtuvo cinco Bates de Plata, dos Guantes de Oro, ocho participaciones al Juego de Estrellas, un premio Derby de Jonrones, además de un anillo de Serie Mundial.

Canó acumula números que bien pudieran haberlo llevado al Salón de la Fama, debido a sus .303/.352/.492/.844/ debido a sus 2624 hits, 334 jonrones y 1302 carreras empujadas, para un bWAR de 69,6 en su carrera. Pero sus manchas por usar sustancias lo alejaran de ser inmortalizado.

Canó está jugando con las Estrellas Orientales en LIDOM, que atraviesa por la discusión del título, y marcha empatada a un triunfo por bando con los Gigantes del Cibao.

Si bien el bate de Canó puede aportar mucho a los Mets, su inactividad del béisbol de más alto nivel, pudiera costarle ritmo. Por lo que los Mets tendrían un salario alto con un rendimiento no acorde a lo que se espera.

No todo puede ser malo para los de Queens, porque de sobra se sabe la calidad de bateador que es el dominicano, que bien pudiera combinarse con Eduardo Escobar y mantener un rendimiento estable en una pareja de intermedistas de calidad contrastada.

Queda por ver que trato le dan los Mets a Robinson Canó, ya tuvieron este problema con Yoenis Céspedes en la temporada de 2020. Solo el tiempo podrá decir si los Mets pueden recuperar en rendimiento, esos 24 millones de salario por temporadas que tienen que abonar. En este momento la verdad es que ha sido una muy mala inversión.

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