San Diego tiene dos JOYAS CUBANAS listas para la 2da mitad de la temporada

Por Juan Páez

El año pasado, el pitcheo de los Padres de San Diego estuvo plagado de lesiones, una realidad de la que fueron víctimas los cubanos Michel Báez y Adrián Morejón. Ambos serpentineros, el primero derecho y el segundo zurdo, se sometieron a la infame cirugía Tommy John y, tras una extensa recuperación, esperan regresar con todo este año para fortalecer el pitcheo de los religiosos.

Tanto Báez como Morejón estuvieron en la lista de las mejores promesas de los Padres hasta que expiró su etiqueta de prospectos. A estas alturas, ambos saben lo que es jugar en las Grandes Ligas, pues Báez registró 27 apariciones con los californianos entre 2019 y 2020, mientras que Morejón vio acción en los últimos tres torneos. De hecho, el zurdo Morejón comenzó la campaña pasada como uno de los abridores del club que ahora dirigirá Bob Melvin.

Después de casi tres años del debut de los dos en las Mayores, parece ser Morejón quien tiene la mejor proyección. Como dato curioso, fue él (11 millones de dólares) quien firmó por más dinero entre los cubanos que pactaron con San Diego en el periodo de firmas internacionales 2016-2017, por encima de Jorge Luis Oña (siete millones) y Báez (tres millones).

Ese escalafón de millones se mantuvo hasta ahora en paralelo con cómo los Padres han tratado a los dos escopeteros cubanos. De acuerdo con un reporte del diario The San Diego Union-Tribune, se espera que Morejón reciba más oportunidades para establecerse como uno de sus abridores en el largo plazo, aunque el club californiano tiene una rotación completa para el comienzo de la zafra, con Joe Musgrove, Yu Darvish, Blake Snell, Mike Clevinger y el recién adquirido Nick Martínez. En su corta carrera en la Gran Carpa, Morejón tiene promedio de carreras limpias de 5.91 en 32.0 entradas.

En el caso de Báez, según reza el trabajo del citado diario, este podría pasar definitivamente al bullpen cuando regrese a la acción. Pese a que comenzó en las Menores como abridor principalmente, es en el cuerpo de relevistas donde ha pasado el mayor tiempo de su acción desde el 2019, entre las Menores y las Grandes Ligas. El derecho, de 26 años recién cumplidos (21 de enero), tiene efectividad vitalicia de 3.67 en las Mayores tras 34.1 episodios lanzados.

La buena noticia para la armada cubana es que los dos podrían regresar para mitad de temporada, una etapa en la que pueden significar una inyección de calidad para el staff de lanzadores del mánager Melvin. A fin de cuentas, los Padres tuvieron la octava peor efectividad colectiva (4.10) en la Liga Nacional, algo que no puede repetirse si quieren pelear con los Dodgers de Los Ángeles y los Gigantes de San Francisco en la férrea División Oeste del viejo circuito.

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