Por Robiel Vega

El paso de Fernández en sus últimas presentaciones ha sido espectacular más allá de los bambinazos; en cada uno de esos nueve juegos ha logrado conectar de hit; promediando para .447 (38-17), en cuatro de esos desafíos se ha ido de multi hit, incluyendo este último (5-2), además, ha remolcado 13 carreras, anotado 10 (20 producidas); con cuatro dobles que suman siete extrabases. Para complementar su trabajo, ha recibido cuatro boletos y sólo se ha ponchado en par de ocasiones.   

El batazo llegó en la alta de la octava entrada, sin out, con las bases limpias, un strike sin bolas en la cuenta y el marcador 11×5 favorable a Doosan. Fernández enganchó un rompimiento en zona alta a 84.4 MPH y con un descomunal swing que impactó la pelota a 103.4 millas por hora, enviándola a la segunda sección de gradas del jardín derecho del Daegu Samsung Lions Park, a una distancia de 418 pies.  

Fue una de esas conexiones que desde que sale todo el mundo sabe que va más allá de la cerca; demostrando que José Miguel está completamente de vuelta en la temporada, con un rendimiento que nos recuerda el de sus dos primeros años en el circuito; 2019 y 2020.

Fernández sigue mejorando sus frecuencias (.314/.359/.440/.799), con 14 dobles, cuatro jonrones, 26 anotadas y 30 remolques. En este momento se ubica duodécimo de los bateadores, quinto en imparables, con 65; quinto en dobles y ocupa el lugar 14 dentro de los máximos remolcadores de la liga.

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