Por Juan Páez

La impresión o percepción de que el poder cubano está en una de sus mejores etapas en las Grandes Ligas es una realidad. Hay hombres de fuerza representando a la armada cubana en varias de las 30 organizaciones de la Gran Carpa. Un ejemplo claro de esto es que de las 12 veces que un antillano sacó tres pelotas del parque en un mismo juego en la historia, ocho ocurrieron desde la temporada de 2015.

Desde que Román Mejías (4 de mayo de 1958) se convirtió en el primer cubano con un juego de tres jonrones en Grandes Ligas, fue un hecho poco común para los isleños. En los siguientes 50 años, apenas sucedió tres veces más, en manos de dos peloteros. Tony Oliva fue el segundo, al hacerlo el 3 de julio de 1973 con los Mellizos de Minnesota ante los Reales de Kansas City. Curiosamente, ese encuentro de Oliva, en el que pegó los tres cuadrangulares solitarios, ha sido la única derrota entre las 12 ocasiones.

Como si se tratara de celebrar el aniversario, José Canseco fue el tercero exactamente 15 años después de la gesta de Oliva: el 3 de julio de 1988. Canseco repitió la hazaña el 13 de junio de 1994, con la máxima cantidad de carreras impulsadas para un cubano en un encuentro de tres vuelacercas (8). En ese choque, los Rangers de Texas maniataron a los Marineros de Seattle 17×9, con el poderoso cubano como máximo protagonista ofensivo.

Desde entonces, fueron más de 20 años de sequía. Mejías, Oliva y Canseco se mantenían en un cuarteto tan histórico y exclusivo como abandonado, sin recibir a ningún otro coterráneo hasta que Yoénis Céspedes y Kendrys Morales se animaron en 2015. Primero fue Céspedes, el 21 de agosto de ese año, para que los Mets de Nueva York apalearan a los Rockies de Colorado. Casi un mes después y pocos días antes del fin de la temporada regular, el 20 de septiembre, Morales hizo lo propio: tres jonrones solitarios para impulsar a los Reales de Kansas City sobre los Tigres de Detroit.

Partiendo del año 2015, siempre hubo al menos un juego de tres bambinazos para un cubano hasta 2020, pues nadie alcanzó el hito en la más reciente campaña. Yasmani Grandal lo hizo en 2016, Céspedes repitió en 2017 al igual que Morales, Yasiel Puig inscribió su nombre en la lista en 2018, Yordan Álvarez hizo lo propio en 2019 y José Abreu le siguió en 2020. Son Abreu y Grandal, curiosamente, los únicos jugadores de cuadro en hacerlo, pues el resto del grupo lo conformaban jardineros y bateadores designados. Como dato adicional, solo tres han tenido actuaciones perfectas: Abreu (4-4), Grandal (5-5) y Morales en su primera ocasión (4-4).

En resumen, hasta el momento son nueve los cubanos con juegos de tres jonrones en la historia de las Grandes Ligas, con Canseco, Céspedes y Morales como los únicos en lograr la hazaña en múltiples ocasiones. Hay más de una razón y más de un pelotero con posibilidades para pensar que el próximo no tardará mucho en llegar.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Ir arriba