Que la Serie Nacional del beisbol cubano se ha convertido en un paraíso de batazos, es sabido. Que los marcadores parecen más de balonmano que de pelota, también. Pero de todos modos luce inverosímil, y es un récord, que un equipo despache cuatro grand slams en sus primeros cuatro juegos de la temporada.
Pues bien, eso fue lo que hizo Santiago de Cuba en su subserie inicial del naciente campeonato, en la cual aplastó inmisericordemente a Guantánamo con scores de 11x1, 13x4, 12x10 y 14x4 (box scores recopilados en la investigación desde el portal oficial del beisbol cubano). El primero y el último de esos desafíos, dicho sea de paso, decididos por la vía del nocaut.
Festival de jonrones con la casa llena
Las Avispas anotaron 50 veces en solo 30 innings con el madero en ristre, dejando average de .349, porcentaje de embasado de .474 y slugging de .762, con 15 bambinazos producidos. Todo eso, ciertamente, estremece. Pero lo más tremendo (insisto) es que dicha cosecha incluyera cuatro vuelacercas con las bases llenas, a razón de uno por encuentro.
Se los recuerdo paso a paso. El primero lo sopló el día inaugural la gran estrella del conjunto, Yoelkis Guibert, ante un envío de Enyer Fernández. Horas después, declaró a Liván Deportes TV que “no trabajo para ser mejor que nadie, sino para superar cada día mis resultados”.
Dos días más tarde, el propio Guibert la volvería a desaparecer, entonces frente a una oferta de Joel Tejeda. Y en ese mismo compromiso, Yordis Perera lo imitó a costa de Yoandro Daudinot.
Finalmente, en el cierre de subserie de este miércoles 7, le tocó el turno al veterano Edilse Silva, quien le hizo la gracia a un lanzamiento de Fernando Sánchez.
Así que fueron cuatro Grand Slams en el mismo número de encuentros. Cuatro. Una cifra idéntica a la que Los Angeles Dodgers consiguieron en su calendario completo (162 partidos) en 2026, y superior en uno a la registrada por New York Yankees en un lapso similar.
Tiene la palabra la estadística
La fraterna colaboración estadística de Rodolfo Álvarez apunta que, a lo largo de las cinco Series Nacionales más recientes del beisbol cubano, precisamente Santiago es la escuadra con más grand slams (18), seguida por su par de Camagüey (16). La fuente añade que, entre la Serie Nacional 60 y la 64, esos planteles son los únicos que firmaron más de una campaña de al menos cuatro jonrones con la casa llena: a saber, los indómitos lo hicieron en las ediciones 61, 63 y 64; y los agramontinos, en la 60 y la 62.
Y ojo al dato: durante el quinquenio en cuestión, Industriales, Pinar del Río, Ciego de Ávila, Artemisa y Holguín jamás pudieron rubricar un mínimo de cuatro grand slams en una misma campaña. Visto lo visto, el comienzo de campeonato de las Avispas tiene visos de excepcionalidad. No hay duda alguna: se vienen nuevas marcas ofensivas en el beisbol cubano.
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