Lo que está logrando esta temporada el joven derecho de Milwaukee Brewers, Jacob Misiorowski, es simplemente sensacional. Al punto que hace recordar a uno de los más grandes lanzadores de todos los tiempos en Major League Baseball (MLB), el dominicano Pedro Martínez.
En la presente contienda, Jacob Misiorowski registra marca de 14-5 y lidera la MLB en efectividad (1.73), WHIP (0.75), FIP (2.14) y total de ponches (222). Además, la línea ofensiva oponente es anémica (.150/.216/.242/.458) y según Stathead, con un mínimo de 25 aperturas, es el único pitcher en la historia de las Grandes Ligas que registra en una campaña menos de 5.0 hits y más de 13.0 abanicados por cada nueve entradas lanzadas (4.7 y 13.2 respectivamente).
También igualó la segunda mejor marca de aperturas consecutivas al inicio de la temporada permitiendo tres carreras limpias o menos (desde la Era de la bola viva, 1920 y excluyendo a los abridores ocasionales): 1966 Claude Osteen (28), 1985 Dwight Gooden (25), 1963 Gary Peters (25) y 2026 Jacob Misiorowski (25 y mantiene racha activa). Lo cierto es que el espigado pitcher (6'7 de estatura) de 24 años de edad está registrando una campaña histórica.
¿Qué tienen en común Jacob Misiorowski y Pedro Martínez?
Esa sensación de que el bateador está completamente a merced del pitcher, sucede actualmente con "The Miz" y también se podía apreciar cuando Pedro Martínez se subía a la lomita. No era simplemente que el diestro dominicano tuviera buenos números, cuando estaba en su pico, parecía que había eliminado las opciones del bateador.
La estrella de los Brewers produce algo parecido, aunque mediante una fórmula muy diferente. Su recta está alrededor de 100 mph y ha llegado a superar las 104 mph; aunque no depende exclusivamente de la velocidad y ha mejorado muchísimo el comando, combinando la recta con slider/cutter de manera devastadora.
La descomunal combinación de dominio y control que ha mostrado Jacob Misiorowski este año, hace recordar a Pedro Martínez. Ahí está probablemente la conexión más fuerte entre ambos lanzadores. El inmortal de Cooperstown terminó en la contienda de 2000 con efectividad de 1.74, WHIP de 0.737 y abanicó a 291 rivales en 217.0 innings de labor. Números muy similares a los que está registrando este año el as de los Brewers y ambos muy por encima de la media en sus respectivas temporadas.
Jacob Misiorowski domina como Pedro Martínez, pero con características diferentes
Aunque los dos muestran una misma combinación: ponches, prevención de carreras, WHIP extremadamente bajo y sensación de control absoluto del turno, existe un detalle especialmente fascinante. Resulta que Jacob Misiorowski no está intentando ser como el quisqueyano, a pesar de mostrar grandes similitudes en lo planteado anteriormente, debemos reconocer que lo ha conseguido desde el extremo opuesto.
Pedro pensaba: "Te voy a engañar", mientras que el mejor pitcher de la actual campaña seguramente piensa antes de lanzar: “Voy a lanzarte 101 mph, estás avisado y aun así no vas a poder batearla.” Cuando un pitcher consigue que ambas cosas produzcan el mismo resultado (que el bateador parece completamente indefenso) es cuando empiezan las comparaciones con Pedro.
También hay similitudes en varios renglones de pitcheo
La temporada que está teniendo Jacob Misiorowski en términos de eficiencia, empieza a entrar en ese territorio (comparable con la del dominicano en 2000). De hecho, hay una comparación estadística muy llamativa: a principios de agosto, el de los Brewers tenía exactamente 2.17 FIP y 0.737 WHIP, los mismos números que exhibió Pedro Martínez en 2000 en ese mismo momento de temporada.
La facilidad con la que ponchan a sus adversarios, tampoco es algo accidental. Pedro podía abanicarte con una recta que parecía imposible de batear y después destruirte con el cambio. Jacob está haciendo algo conceptualmente parecido, tiene un lanzamiento absolutamente extraordinario que condiciona todo el turno y los secundarios se vuelven todavía más peligrosos porque el bateador tiene que respetar esa recta supersónica. Se pudiera decir que "Pedro El Grande" era un cirujano y Misiorowski es más como un lanzador de ciencia ficción.
Claro, la grandeza de Pedro Martínez no fue solamente dominar, también fue mantener ese nivel durante una carga de trabajo enorme. Por el momento, Jacob Misiorowski ha mostrado un potencial fenomenal, pero todavía le queda mucho camino por recorrer para intentar igualar o superar la carrera del mejor lanzador latino de todos los tiempos en MLB.
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