Cleveland Guardians firmaron una Serie Divisional histórica tras remontar un 0-2 en contra y ganar tres partidos de forma consecutiva para sellar su pase a la Serie de Campeonato de la Liga Americana. La gesta culminó este sábado 10 de octubre al derrotar a Chicago White Sox con pizarra de 2x0, impulsados por un batazo oportuno de José Ramírez y una auténtica joya monticular de Gavin Williams.
Con la victoria de esta noche ante los Medias Blancas de Chicago, los Guardianes de Cleveland mejoraron su marca a 3-10 en partidos de todo o nada. Previamente, su último triunfo en este tipo de encuentros se remontaba al Juego 5 de la Serie Divisional de 2025 contra los Tigres de Detroit, según datos de Baseball Reference y confirmado por nuestro Departamento de Estadísticas de Swing Completo.
José Ramírez supo en qué momento atacar los pitcheos de Sean Burke
Sean Burke venía luciendo dominante desde la lomita por los Medias Blancas de Chicago, completando tres innings en blanco apoyado en una recta de cuatro costuras letal, con la que retiró a tres bateadores y usó diez veces de sus 34 pitcheos. Sin embargo, en el plato estaba José Ramírez, quien ya lo venía estudiando desde su primer turno. Tras ser dominado inicialmente por ese mismo lanzamiento, el estelar dominicano se dedicó a analizar los patrones del lanzador, ajustando el timing y reconociendo la velocidad para saber exactamente en qué momento del conteo ejecutar su ataque.
El análisis del dominicano rindió frutos en la baja del cuarto episodio. Con Steven Kwan en primera tras conectar sencillo, Ramírez encaró un conteo de 2-2 en el que anticipó que Burke evitaría la recta y buscaría provocar un double play con el cambio de velocidad. Al descifrar la secuencia, "J-Ram" descolgó la pelota desde la zona baja y la depositó a 347 pies por el jardín derecho a una velocidad de salida de 97.2 MPH. Un bambinazo que representó su segundo cuadrangular de la postemporada e inauguró la pizarra tras un impecable ajuste mental y técnico.
La actuación de Gavin Williams ya se subraya en la historia de la postemporada
Gavin Williams firmó una actuación espectacular durante 5.2 entradas, permitiendo apenas un imparable, otorgando dos boletos y recetando 12 ponches. Sin embargo, su salida se complicó al dejar las bases llenas en el sexto episodio. En su auxilio entró Erik Sabrowski, quien apagó el peligro apurando al temido Munetaka Murakami con una recta de 95.2 mph para sacar el out, congelar a los corredores y preservar la joya de su abridor.
Williams se comportó como un auténtico veterano en el Progressive Field. Con sus 12 abanicados, el derecho se convirtió en apenas el tercer lanzador en la historia de la postemporada en registrar al menos 12 ponches en un juego de todo o nada, uniéndose a una selecta lista integrada por Tarik Skubal (13 K en 2025) y Cam Schlitter (12 K en 2025), según los datos de Baseball Reference y confirmado por nuestro Departamento de Estadísticas de Swing Completo.
El encuentro se definió por una sola vía: el dominio del pitcheo. En la alta del noveno episodio, Cade Smith se encargó de cerrar la puerta retirando por la vía del ponche a Munetaka Murakami, Andrew Benintendi y Tristan Peters para colgar el out 27 y sellar la victoria. En total, el cuerpo de lanzadores recetó 21 ponches, estableciendo un nuevo récord para un juego de nueve entradas en postemporada.
Previo al encuentro del sábado, una periodista de Cleveland le preguntó al dominicano qué significaba jugar un partido de eliminación frente a su público, a lo que respondió con emoción:
"El Juego 5 allá en casa va a estar de locos, va a ser algo increíble", expresó Ramírez.
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