Pelotero cubano es PROTAGONISTA en altercado de la Liga ARCO

Por Dency Milán

El segundo juego de la semifinal de la Liga ARCO Mexicana del Pacífico se salió de control, y los jugadores de los Tomateros de Culiacán se enfrentaron a golpes con sus rivales los Algodoneros de Guasave.

La mecha se prendió por una discusión entre el lanzador Rafael Córdova y el antesalista Emmanuel Ávila, acto seguido se vaciaron las bancas y el altercado llegó a tomar varios minutos del encuentro para que fuera sofocado.

En el inicio de la sexta entrada, Córdova inició su labor como relevo por los Algodoneros, era apenas el segundo lanzador que salía desde el bullpen. Después de hacer su primer lanzamiento, Rafael comentó algo que no le gustó a Ávila, y el receptor José Heberto Félix intentó contener a Ávila sin notar que las bancas se estaban vaciando y el problema ya estaba en curso. Desafortunadamente, la situación llegó hasta los golpes entre miembros de ambos equipos.

En este altercado el cubano Yadir Drake volvió a tomar protagonismo, al igual que en aquella pelea en la semifinal contra el conjunto de las Tunas ante el jardinero central Larduet, esa vez representando a su tierra natal Matanzas. Pero como mismo dijo en Cuba, el salió a defender a sus compañeros y terminó viéndose en pose violenta en busca de un jugador de los Tomateros, que más tarde identificaría en su red social Twitter como Ramiro Peña. Además, Drake respondió a casi todos los comentarios ante su declaración en Twitter.

El cuerpo de umpires decidió expulsar a Córdova y al propio Drake, quien se le señalaba que se enfrascó con el jardinero Francisco Lugo (pero aclaró que era con Ramiro Peña), mientras que por Culiacán fueron expulsados del encuentro el mismo Ávila, así como Jesús Fabela, quien también se le vio en pose de boxeador tirando golpes. De acuerdo como se ve en los videos, algunas personas presentes en la fila más cercana al campo del Kuroda Park también tiraron golpes cuando los jugadores se acercaron, mientras que las de otras filas más arriba arrojaron objetos al campo.

Si bien es seguro que la Liga ARCO tomará partido en el asunto, y sancionará a más de uno de los jugadores implicados, esta serie se empató a una victoria por bando, y se decidió de forma trepidante en la última entrada y faltando un out para llevar el juego a entradas extras.

Es un hecho desagradable que parte de la rivalidad de los equipos en una postemporada, pero tomar actitudes como estas, más que denotar rivalidad, muestra falta de profesionalismo de los jugadores. Cuando la sangre se caliente y sube a la cabeza, hay que tomar un chance para meditar que cada jugador es el ídolo de muchas personas, incluyendo niños. Esperemos que hechos como estos no se repitan, y se juegue béisbol con rivalidad, pero sin llegar a los golpes.   

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