Falleció uno de los mejores cubanos de Grandes Ligas y de la historia

Sin exageración alguna, Taylor fue uno de los peloteros cubanos más trascendentales de todos los tiempos

Sin exageración alguna, Taylor fue uno de los peloteros cubanos más trascendentales de todos los tiempos
Sin exageración alguna, Taylor fue uno de los peloteros cubanos más trascendentales de todos los tiempos (web screen shot)

Por Yasel Porto

Después de años de batallar contra la diabetes, finalmente el legendario infielder cubano Antonio Nemesio “Tony”Taylor falleció esta madrugada a los 84 años de edad en Miami, ciudad en la que vivía desde que abandonó definitivamente Cuba en 1961.

Sin exageración alguna, Taylor fue uno de los peloteros cubanos más trascendentales de todos los tiempos, algo argumentado con su brillante trayectoria en la Liga Profesional Cubana en la que se desempeñó entre 1954 y 1961. Casi desde su debut se convirtió en uno de los ídolos de la fanaticada, especialmente desde que en 1956-57 pasó a integrar la nómina del mítico Almendares.

El nacido en el matancero Central Alava en 1935 jugó con maestría lo mismo segunda que tercera base, mientras que su bateo fue de los más sólidos del campeonato cubano.  Su mejor año fue en 1958-59 cuando fue campeón de bateo y líder en hits, aparte de guiar a los Alacranes a los títulos a nivel doméstico y en la Serie del Caribe. En la lid regional tuvo promedio de 346, mientras que su average total en los clásicos cubanos fue de 275, bastante respetable para su época.

Fue tres veces líder en triples y dos en hits y bases robadas, quedando séptimo de por vida en el primero de estos renglones.

No pocos entendidos lo sitúan como el mejor intermedista que tuvo el profesionalismo de la Isla, y a la cabeza de los nuestros que han actuado en Estados Unidos dentro de esa posición aún cuando también estuvo en el resto del infield.

Su carrera de 19 años en Grandes Ligas (1958-1976) es una muestra de su nivel y prestigio, en una época sumamente difícil para negros y latinos por el tema racial, además del hecho de la presencia de menos espacio en los rosters en comparación con la época actual.

Actuó con Cachorros, Tigres y Filis, siendo estos últimos con quienes estuvo más tiempo (60-71, 74-75). Asistió a dos Juegos de Estrellas (1960-61), en 1963 recibió un 16 % de votos para MVP gracias a terminar entre los diez primeros en la mayoría de los renglones, siendo el mejor de toda la liga en su posición.

En cuatro ocasiones bateó sobre 300 y se ubicó entre los mejores robadores por media década. Fue el segunda base más defensivo en 1963, segundo en 1961, así como primero en factor rango en 1959. Como tercera base fue el segundo en promedio en 1968 y lideró el factor rango en 1966.

Taylor, que en 1976 fue el jugador más veterano que participó en la Liga Nacional, es miembro del Salón de la Fama de los Filis de Filadelfia y tiene el récord de más juegos jugados dentro de esta franquicia. Cooperstown lo empezó a considerar desde 1982. Se retiró con más de 2000 hits y 1000 anotadas.

Taylor fue parte de la mejor generación de cubanos en la MLB en la que resaltaron otros como Tany Pérez (Salón de la Fama de Cooperstown), Mike Cuéllar (Cy Young 1969), Luis Tiant (229 victorias) y otros más como Camilo Pascual, Bert Campaneris, Cookie Rojas, El Haitiano González o Rigoberto Fuentes.

La última aparición pública fue en mayo de 2019 cuando se reunió con un grupo de veteranos en Marlins Park en un encuentro organizado por los Marlins en el cual Derek Jeter atendió personalmente a los ex jugadores. En ese momento todavía se sentía bastante bien físicamente, aunque las crisis diabéticas lo golpeaban ya desde hace media década con afectaciones como su propia visión.

Hoy el béisbol cubano vuelve a estar de luto inmenso por la pérdida de unos de sus hijos más ilustres, de los que todos estamos en el deber de respetar y reconocer por su grandeza indiscutible.

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