Por Juan Páez

El paso de José Abreu por los Medias Blancas de Chicago puede recibir un sinfín de adjetivos y ninguno de ellos sería negativo. En apenas ocho temporadas, el slugger cienfueguero tiene una brillante hoja de vida con los patiblancos, un productivo currículo que le permite estar a la par de los mejores leñadores que pasaron por el club que actualmente dirige Tony La Russa. La campaña de 2021 fue otro enorme escalón conquistado por el cubano.

En el más reciente torneo de las Grandes Ligas, Pito totalizó al menos 30 jonrones (30) y 100 carreras impulsadas (117) por quinta vez en su trayectoria. En la historia de los Medias Blancas, esa es la segunda marca más alta, empatado con Paul Konerko, quien también era primera base y ocupó esa posición por 16 zafras en tal conjunto. De hecho, como dato curioso, Abreu fue el sucesor de Konerko. En cuanto a la historia patiblanca, Abreu está necesita otras tres temporadas con tales estadísticas para igualar al inmortal Frank Thomas en la punta, con ocho.

Si usted se pregunta por cómo va el poderoso inicialista en ese departamento entre bateadores cubanos, Abreu se afianzó con más fuerza en la tercera casilla y quedó a un torneo más de empatar a José Canseco (6). Rafael Palmeiro, el líder histórico entre antillanos, se ve más lejos, pues terminó su trayectoria con 10 temporadas de, como mínimo, 30 vuelacercas y 100 rayitas fabricadas.

Abreu viene de otra temporada sencillamente brillante. Disparó 30 dobles, sacó 30 pelotas del parque, produjo 117 anotaciones, le dio la vuelta al cuadro en 86 ocasiones y conectó 148 hits totales. Aparte, sumó 61 bases por bolas y dejó una soberbia línea ofensiva de .261/.351/.481, acompañada de un OPS de .831. El Jugador Más Valioso de la Liga Americana en 2020 no revalidó el reconocimiento en 2021, pero se mantuvo a la altura de las expectativas para un reciente ganador del galardón.

Durante esta campaña, Pito no solo sobrepasó los 200 cuadrangulares de por vida, sino que también se convirtió en el quinto jugador histórico de los Medias Blancas en conseguirlo. Al llegar a 200, siguió escalando posiciones: pasó a Carlton Fisk (214) y a Harold Baines (221), con lo que quedó como el tercer máximo jonronero en la historia del club, con 228 en su carrera. A estas alturas, solo tiene arriba a Konerko (432) y a Thomas (448).

En cuanto a dobletes, también subió algunos peldaños importantes. Tras quedar con 263 biangulares en su hoja de vida, ocupa la séptima casilla, mismo lugar en el que se sitúa con sus 788 impulsadas pese a que apenas tiene mil 113 juegos con el equipo grande (vigésima cantidad más alta).

Pito tiene apenas 34 años (35 el 29 de enero) y su contrato finalizará luego de la temporada 2023. Pero no hay razón para pensar que los Medias Blancas no lo retendrán y este podrá tener otras sólidas cosechas para continuar escribiendo historia, y por qué no retirarse, vestido de patiblanco.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Ir arriba