Por José Alejandro Rodríguez Zas

En solo siete partidos jugados, Cabrera apenas ha conectado cuatro hits en 25 veces al bate, para un bajo promedio de .160, incluyendo un doblete como extrabase, un remolque y una anotada, además de dos boletos y nueve ponches. Su línea ofensiva es de .222/.200/.422 (OBP/SLG/OPS), la cual es muy discreta para un pelotero de las Mayores.

Sin embargo, en su breve paso por la Gran Carpa, el nacido en Guarenas, Venezuela, hace 23 años, ha sentado cátedra en cada posición que ha defendido con los Yankees, ya sea con excelentes fildeos, desplazamientos, tiros a bases… en fin, todo un show. De hecho, el criollo se convirtió en el primer jugador en la historia de la emblemática organización de New York en abrir como regular de cuatro posiciones defensivas (torpedero, jardinero derecho, tercera base, segunda base) en sus primeros cuatro partidos de su carrera en la MLB. Además, en todas dejó una joyita defensiva para los seguidores del equipo.

Por si eso fuera poco, la corta presencia que aún ha tenido el morocho en Grandes Ligas le ha sido suficiente para seguir entrando en la historia de la franquicia. En el último juego de los Yankees ante los New York Mets, este martes 23 de agosto, Cabrera se convirtió en el primer Yankee es sumar su primera carrera impulsada de su carrera en MLB mediante una base por bolas recibida con la casa llena, que trajo a la registradora a Anthony Rizzo.

Esto no ocurría en la organización que juega en la División Este del joven circuito, desde que el lanzador panameño Mariano Rivera lo lograra en el año 2009, un 28 de junio, casualmente, frente a los Mets, a la altura del noveno episodio, con par de outs en la pizarra.

Nada, tal parece que Oswaldo le ha dado a Yankees la energía necesaria para tomar un segundo aire en la temporada de MLB 2022 ya en la recta final de la etapa clasificatoria, rumbo a la postemporada.

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