RETIRO: 2 DESTACADOS peloteros dicen adiós, juntos sumaron 29 campañas de MLB

Por Dency Milán/ @DmilanFrom

Francisco Liriano y Melky Cabrera anunciaron su retiro luego de 14 y 15 temporadas respectivamente en Grandes Ligas.  

Un total de 11 equipos vieron el talento de ambos, en su trayectoria en la gran carpa. Melky Cabrera tuvo sus mejores años con los Yankees de New York, mientras Francisco Liriano tenía sus años de gloria con los Twins de Minnesota y Piratas de Pittsburgh.

Francisco Liriano, lanzador de 38 años nacido en República Dominicana, anunció su retiro del béisbol de la MLB. La última campaña del zurdo en el máximo nivel fue en 2019 con los sotaneros Piratas de Pittsburgh.

Durante su paso por las mayores dejó una efectividad de 4.15 con una aparición en el Juego de Estrellas y la corona de la Serie Mundial de 2017 con los Astros de Houston. En mil 813 y dos tercios de entradas de trabajo; logró mil 815 ponches con 816 bases por bolas. Tras la campaña de 2019, Liriano intentó regresas a las Grandes Ligas pero no convenció a ningún equipo de darle una nueva oportunidad.

Liriano debutó en 2005 con los Mellizos cuando tenía 21 años, y la última vez que jugó con los Piratas fue en 2019. En total, Liriano apareció en 14 temporadas de Grandes Ligas con los Mellizos, Azulejos, Medias Blancas, Tigres, Astros y Piratas.  

Con los Mellizos, Liriano se convirtió en una estrella. Irrumpió en la escena para un club de 96 victorias en 2006, inmediatamente coronado como el perfecto compañero del venezolano Johan Santana. El joven de 22 años lanzó 121 entradas con efectividad de 2.16/FIP de 2.55. Liriano sorprendió y logró participar en su único Juego de Estrellas. Así como Liriano cautivó a la base de fanáticos de Minnesota con su arsenal eléctrico, el desastre terminó con el sueño antes de que realmente comenzara: Liriano se sometió a una cirugía Tommy John a principios de noviembre, lo que lo dejó fuera todo el 2007.

Regresó en 2008 para hacer 14 aperturas, registrando una efectividad de 3.91/FIP de 3.87 en 76 entradas. Desafortunadamente, la electricidad se había ido de su juego ya que su tasa de ponches del 30,4 por ciento desde 2006 cayó al 20,4 por ciento en su temporada de regreso. Aunque es posible que se haya perdido algo del juego de Liriano, demostró ser un profesional extremadamente ingenioso y resistente, ganando dos veces el premio al Jugador Regreso del Año.

En sus finales firmó un contrato un tanto sorpresivo con los Piratas de Pittsburgh  en temporada baja que resultó ser un movimiento ideal. Liriano hizo 26 aperturas en su primera temporada con los Piratas, lanzando 161 entradas con efectividad de 3.02, un esfuerzo que le valió a Liriano su segundo premio al Jugador Regreso del Año. Liriano demostró ser el jugador perfecto para la recuperación de los Piratas, que ganaron 94 juegos y pusieron fin a una sequía de playoffs de 20 temporadas.

Una vez que los Piratas llegaron a la postemporada, fue el lanzador ganador de un partido de desempate contra los Rojos, lanzando siete entradas permitiendo una carrera en la victoria por 6×2. Esa victoria podría ser el mejor momento en los últimos 30 años del béisbol de los Piratas. Sorprendentemente, ese equipo contaba con una rotación que incluía al joven Charlie Morton y Gerrit Cole, pero Liriano era la punta de lanza de la misma, y lanzó como tal en la postemporada. Los Piratas llegaron a estar arriba 2-1 en la Serie Divisional de la Liga Nacional antes de caer en cinco juegos ante los Cardenales. También comenzó una victoria en el tercer juego, lanzando seis sólidas entradas y permitiendo solo tres hits y dos carreras.

De ahí pasaron los años hasta que consiguió su anillo de Serie Mundial con los Astros en 2017, tuvo par de oportunidades en postemporada, pero ya no era el Liriano de los Twins y Piratas. Al final Liriano lo terminó con 112-114, 4,15 con 300 aperturas, un juego salvado y mil 815 ponches, para un bWAR de 17,9 durante 14 temporadas.

Por otra parte el dominicano outfielder Melky Cabrera, quien terminó hace unos días su incursión en la LIDOM con las Águilas Cibaeñas también dijo adiós luego de 15 temporadas en Grandes Ligas.

Cabrera, de 37 años, termina a 38 hits de los dos mil en su carrera. Tiene un promedio de bateo de .285 con 144 jonrones y 854 carreras impulsadas en mil 887 juegos.

Cabrera jugó con ocho equipos de las Grandes Ligas y comenzó su carrera con los Yankees de Nueva York. Participó en un Juego de Estrellas de la Liga Nacional con los Gigantes de San Francisco en 2012 antes de que su temporada de sanción debido a una suspensión de 50 juegos por usar sustancias para mejorar el rendimiento.

Cabrera también jugó con los Bravos de Atlanta, los Reales de Kansas City, los Azulejos de Toronto, los Medias Blancas de Chicago, los antiguos Indios de Cleveland y los Piratas de Pittsburgh.

El anuncio cierra oficialmente la exitosa carrera de Cabrera como jugador de Grandes Ligas. Irrumpió en las mayores con los Yankees a mediados de la temporada 2005, llegando a las mayores un poco antes de cumplir 21 años. El bateador ambidiestro surgió como un jugador regular en el Bronx al año siguiente, jugando con los Yankees durante su campaña ganadora de la Serie Mundial de 2009.

La siguiente temporada baja, Nueva York cambió a Cabrera a los Bravos. El nacido en República Dominicana tuvo problemas en Atlanta y fue liberado después de un año, pero se recuperó después de unirse a los Reales la temporada siguiente. Después de un año sólido en Kansas City, fue cambiado a los Giantes antes de la campaña de 2012. También pasó solo un año en el Área de la Bahía, pero esa temporada resultó ser la más productiva de la carrera de Cabrera. Bateó .346/.390/.516 en 501 apariciones en el plato, lo que le valió su única nominación al Juego de Estrellas de su carrera.

Sin embargo, en la recta final, Cabrera fue suspendido luego de dar positivo por drogas para mejorar el rendimiento. Esa prohibición se prolongó hasta 2013, cuando aterrizó con los Azulejos después de firmar un contrato de dos años durante el invierno. Cabrera estuvo frío en la primera temporada de ese contrato, pero se recuperó en la campaña 2014 con una muy productiva. Demostró ser un bate de alto contacto durante una buena parte de su carrera, compitiendo con los Chicago White Sox, los Reales (por segunda vez), los Cleveland Indians y los Piratas de Pittsburgh.

Cabrera tuvo una larga e impresionante actuación en las Grandes Ligas. Apareció en quince temporadas consecutivas de la MLB entre 2005 y 2019, vistiendo los uniformes de ocho clubes diferentes. En seis mil 878 apariciones oficiales en el plato, Cabrera bateó .285/.334/.417, conectó 144 jonrones, 383 dobles, impulsó 854 carreras y se estafó 101 bases. Baseball Reference lo fijó en un bWAR de 20,6 (victorias sobre el remplazo). Cabrera ganó un poco más de 72 millones de dólares durante sus 15 temporadas, con 37 años parece seguir disfrutando de un buen contacto, pues en la LIDOM terminó con cuatro jonrones, siendo considerado un bateador peligroso por todos los lanzadores.

Sin duda dos jugadores que pusieron su nombre en las Grandes Ligas, si bien su carrera no serán de Salón de la Fama, hay que reconocer que tuvieron el impacto necesario para jugar más de 10 años en el mejor béisbol del mundo. Suerte a ambos en cualquiera que sea su proyecto después de este importante paso.

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