Por Jesús Pérez Vichot (Chuchi)

Que el inicialista de Houston Astros, Yuli Gurriel, no ha tenido la misma campaña del año anterior, que ni siquiera se ha acercado a su promedio habitual, es cierto. Pero tampoco debe ser algo que pueda manchar el expediente de uno de los mejores peloteros cubanos del presente siglo.

En estos momentos «La Piña» presenta una línea ofensiva de .238/.283/.357/.640 con 8 jonrones y 50 carreras remolcadas en 521 turnos oficiales al bate. Estas son cifras que andan muy por debajo de las que exhibe en su trayectoria de siete temporadas en Las Mayores, en las que exhibe promedios de .284/.328/.448/.776, además de 13.4 cuadrangulares por contienda.

Sin embargo, los 38 dobles del cubano esta temporada están resultando la tercera mejor marca de su carrera (43 en 2017 y 40 en 2019). Con corredores en posición anotadora tampoco le ha ido bien, .214 (126-27). Llama la atención que este ha sido el año en que el cubano ha logrado el mayor porciento de elevados en su carrera 24.8%. A excepción de la pasada contienda (24.5%), no había llegado nunca al 22.0%.

A Yuli puede que le esté pesando su veteranía, ya cuenta con 38 años de edad y aunque se le ve muy ágil defendiendo el primer cojín (pudiera ganar su segundo premio Guante de Oro), no se le ha visto igual con el ristre en manos. El promedio de velocidad de salida de sus conexiones este año es por mucho el más bajo de su carrera (86.8 mph), cuando de por vida muestra 90.0 mph.

Ahora bien, Yuli no es la excepción de las reglas. No es el único jugador que un año después de ganar el título de bateo luce muy por debajo de lo que logró tal año. Por ejemplo, solamente en este siglo y específicamente en la Liga Americana, otros cinco campeones de bateo no pudieron llegar el siguiente año a los .300 de average. En este caso además del cubano Gurriel ( en 2021 bateó .319 y en 2922 hasta este momento promedia .238) se encuentran:
D.J. LeMahieu: en 2020 (.364) y en 2021 (.268)
Mookie Betts: en 2018 (.346) y en 2019 (.295)
Josh Hamilton: en 2010 (.359) y en 2011 (.298)
Joe Mauer: en 2006 (.347) y en 2007 (.293)
Bill Mueller: en 2003 (.326) y en 2004 (.283)

Algunos peloteros en este lapso (2001-presente) sí pudieron superar los .300 de promedio luego de ganar el título de bateo en la Liga Americana, pero son los menos. Aquí nos encontramos al japonés Ichiro Suzuki, a los venezolanos Miguel Cabrera y José Altuve, entre otros.
A Gurriel no se le debe juzgar por no haber logrado esta contienda números como los que alcanzó en 2021 o en años anteriores. Hay que recordar que llegó a MLB con una edad avanzada (32 años). Más bien debe ser objeto de admiración, por ese título de bateo alcanzado, por ser un defensor Guante de Oro, por tener un anillo de Serie Mundial (2017) y sobre todo por su disciplina tanto dentro como fuera del campo de juego. Este año, volverá a estar presente en la postemporada, no duden que haya guardado lo mejor para esta instancia.

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