Por Jesús Pérez Vichot (Chuchi)

Nadie debería dudar de la calidad e importancia del béisbol y el boxeo en la historia de Cuba. Dos deportes que el cubano lleva en su ADN. Así como los brasileños sienten el fútbol o los estadounidenses el baloncesto, por solo citar dos ejemplos. Pero cuando analizamos todos los títulos olímpicos y mundiales logrados por los cubanos en estos dos deportes (béisbol y boxeo), nos percatamos que no se enfrentaron nunca a los mejores exponentes de los países rivales.

Tanto en uno como en el otro, en ocasiones los de la isla caribeña tuvieron rivales que a la postre se convirtieron en reconocidas figuras profesionales, pero también hay que considerar que eran demasiado jóvenes. Con esto (reitero) no quiero minimizar la calidad de los atletas cubanos, respetados y admirados en todo el planeta, con un talento especial. Pero siempre quedará la duda de cuántas medallas olímpicas y mundiales tendría Cuba si sus contrincantes hubieran sido «lo mejor» de cada país que enfrentó.

No tengo la menor duda que Teófilo Stevenson hubiese triunfado en el boxeo profesional, pero no enfrentó en las grandes competiciones que participó a los Muhammad Alí, Larry Holmes, George Foreman o Joe Frazier. Félix Savón (91 Kg, pero pudo llegar a ser peso completo) tampoco se probó ante peleadores de la talla de Evander Holyfied, Mike Tyson, Riddick Bowe o Michael Moorer. Son muchos los ejemplos que se pueden mencionar, pero escogí a dos de los más emblemáticos y laureados pugilistas cubanos de las últimas cinco décadas.

Con el béisbol sucedió algo similar, durante décadas los equipos Cuba dominaron los escenarios de cuanto torneo internacional se celebró. Eran épocas en las que el éxodo de peloteros cubanos no era algo común. Por lo que se conformaban selecciones nacionales con un alto nivel de jerarquía (prácticamente eran profesionales) y sus adversarios ni siquiera podían llevar a sus jugadores profesionales a estos eventos.

En los últimos años todo cambió, ahora es Cuba el que no acude a los certámenes internacionales con sus mejores jugadores, mientras el resto de lo conjuntos pueden optar con la presencia de peloteros profesionales, incluso en los Clásicos Mundiales asisten con sus principales estrellas y la mayor de las Antillas no cuenta con sus atletas que juegan en Las Grandes Ligas (La Asociación de Peloteros Cubanos Profesionales trabaja en este aspecto).

Entonces, imaginen aquellos conjuntos cubanos que eran invencibles, enfrentando a selecciones conformadas por sus estrellas de Grandes Ligas. Para nada discrepo con la enorme calidad de las selecciones nacionales que lograron múltiples títulos internacionales. Arrasaban en Juegos Centroamericanos, Panamericanos, Olímpicos, en los Campeonatos Mundiales y otros. Un detalle, Cuba fue campeón Olímpico en Barcelona 1992 y Atlanta 1996, luego de la participación de peloteros profesionales en estas lides, solamente ganaron en Atenas 2004, cayendo en Sydney 2000 y beijing 2008, y quedándose sin participar en Tokyo. Sí, son muchas las causas, eso está claro, pero el título se volvió esquivo. Claro, al certamen bajo los cinco aros solo los equipos asiáticos han ido con lo mejor que tienen (casi en su totalidad), bien distantes de lo que es el Clásico Mundial de Béisbol.

Solamente mencionaré lo que pudo ser un gran rival para aquel equipo Cuba campeón de Atlanta 1996 (Linares, Pacheco, Kindelán, Caldés, Paret, Manrique, Ulacia, Vargas, Scull, Lazo, Contreras, Ajete, Romero, entre otros), un conjunto estadounidense integrado por luminarias de la época (específicamente de ese mismo año 1996): Ken Griffey Jr., Barry Bonds, Gary Sheffield, Barry Larkin, Wade Boggs, Tony Gwynn, Jeff Bagwell, Frank Thomas, Jim Thome, Kenny Lofton, Rickey Henderson, Cal Ripken Jr., Chipper Jones, Ryne Sandberg, Mo Vaughn, Jason Giambi, Craig Biggio, Matt Williams, Derek Jeter, Mark McGwire, Cecil Fielder, Albert Belle, Joe Carter, Will Clark, Jason Kendall, Greg Maddux, Tom Glavine, John Smoltz, Roger Clemens, Andy Pettitte, David Cone, Curt Schilling, Kevin Brown, Mike Mussina, Randy Myers, Billy Wagner, Trevor Hoffman, Robb Nen o Dennis Eckersley……..y los norteños como anfitriones, con público a favor. ¿Se complicaba o no la conquista del título?

En el deporte de las bolas y los strikes nada es imposible, pero estoy seguro que se le hubieran complicado las cosas al seleccionado antillano si las máximas estrellas de cada país podían formar parte de los rosters de sus selecciones nacionales. De hecho, equipos como los de República Dominicana, Venezuela y Puerto Rico, que en muchas ocasiones no clasificaban a estos torneos, también hubiesen tenido grandes posibilidades de lograr títulos. Tomé de referencia solamente a los boxeadores Stevenson y Savón, junto al equipo de béisbol campeón olímpico de 1996. Sin embargo, la situación habría sido la misma para cualquier otro boxeador o equipo de béisbol que logró la medalla de oro en citas estivales.

Recalcar una vez más (muy conveniente para evitar malas interpretaciones) que no intento desacreditar las hazañas y logros de los grandes pugilistas y equipos de pelota cubanos. Pues como mismo pienso que de haberse enfrentado a los mejores, la historia sería diferente, también debo afirmar que si aquellos formidables boxeadores y peloteros cubanos hubiesen tenido la oportunidad de ser profesionales y competir al máximo nivel de sus respectivas disciplinas, seguramente muchos hubieran triunfado. Pero hay que ser realista, independientemente de la calidad de estos deportistas (demostrado a nivel mundial), tuvieron una gran ventaja ante sus adversarios durante muchos años en estos dos deportes.

3 comentarios en “Boxeadores cubanos y equipo Cuba de béisbol: La historia pudo ser diferente”

  1. Los equipos de béisbol de Cuba siempre se enfrentaron al de los estados unidos en los topes bilaterales dejando excelentes resultados y eran los mismos que después triunfan en MLB o eran elegidos entre los primeros del draft entonces por qué dudar de la calidad de nuestros equipos. En cuanto a los boxeadores, muchas veces las grandes figuras del profesionalismo señalaron que sus rivales más difíciles los habían enfrentado siendo amateurs en referencia a a los cubanos destacándose como el caso más sobresaliente el de Manny Paquiao cuando se refirió a Rigo que después también paso al profesionalismo y demostró que no eran casualidad sus resultados. Incluso las narraciones deportivas siempre señalan cuando un peleador es campeón olímpico y reconocen dicho resultado.

  2. Creo que tu análisis es bastante explicativo, sin embargo creo no tuviste en cuenta que a cuanto torneo de béisbol que Cuba asistía era el medallista se oro dígase en infantiles, escolares, juveniles, espartaquiadas y mayores. Lo que quiere decir que en cada etapa de la vida de esos monstruos que tu destacas por la profesionalidad y calidad demostrada, los nuestros fueron superiores. Entonces por qué dudar de que esos que estaban aquí fuesen o no grandes estrellas alli en la gran carpa. Y con relacion al boxeo igual, les ganaron a esas grandes estrellas de la gran carpa con facilidad muchas veces, a cuantos los nuestros noquearon y ganaron fácil y luego esos mismos fueron campeones mundiales del profesionalismo. Creo que debes hacer un análisis más exhaustivo y casuistico para poner en tela de juicio la calidad de juegos atletas.

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