Por José Alejandro Rodríguez Zas

Promedio ofensivo de .170 (47-8), con un doble y un jonrón como extrabases, ocho empujadas y cuatro anotadas, una base robada, dos boletos y línea ofensiva de .200/.255/.455 (OBP/SLG/OPS), fue el rendimiento del cubano, traducido en números, durante 18 partidos en las Mayores.

Defensivamente, solo cometió un error en 68 lances, sumó 44 outs y tres asistencias en 86.2 entradas, además de participar en dos jugadas de doble play.

En Triple A, Vargas sí tuvo un rendimiento excelente al punto de ganar el premio al Jugador del Año en dicho nivel, basado en sus grandes número con Oklahoma City Dodgers. En 113 juegos, bateó para .304 (438-133), con 32 dobles, cuatro triples y 17 jonrones, 82 empujadas, 100 anotadas, 16 bases robadas en 21 intentos y línea ofensiva de .404/.511/.915

Debido a sus condiciones demostradas dentro del terreno de juego, el manager de los Dodgers, Dave Robert, le dio siempre la confianza necesaria al cubano para que tuviera tiempo de juego con el equipo en las Mayores y, de hecho, también lo incluyó en el roster a la postemporada.

«Miguel Vargas es alguien que el próximo año va a jugar mucho para nosotros. Necesita una mirada, necesita una pista y vamos a hacer eso por él».

Sin duda alguna, estas son excelente noticias para el cubano, quien tiene talento de sobra para triunfar en Grandes Ligas, pero contar con el apoyo de su manager es un gran aliciente, sobre todo en una franquicia tan compleja como los Dodgers.

Llegó la hora para Vargas de demostrar en la campaña de MLB 2023, que en el futuro de la organización que juega en la División Oeste de la Liga Nacional, deben contar con él como protagonista.

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